22 de diciembre de 2005

Para tener en cuenta....

Ya dije que yo no votaba, ya dije que los candidatos que se presentan a competir me dan exactamente lo mismo, pero creo que para los que votan esto les puede decir algo. Me llego esto por correo, lo comparto con uds.:

SÓLO ALGO MÁS DE NUESTRO SONRIENTE CANDIDATO...

sobre sebastian piñera *Estimado(a) admin@Sun Cuantas imágenes se me vuelven a la mente, tras leer tu relato sobre el oscuro pasado y presente de este candidato presidencial. He trabajado 15 años como periodista, reporteando temas políticos, económicos, internacionales y hasta policiales en los medios más importantes de este país. Mi primera aproximación con Sebastián -a quien no puedo enmendarle el dominio de DON, ya que no lo merece, por significar De Origen Noble - fue hace varios años. Por entonces, estaba en las oficinas de la Fundación Futuro, de propiedad de Sebastián. Recuerdo que me llamó poderosamente la atención su sonrisa y la buena disposición con los periodistas. Sinceramente lo encontré un tipo agradable. Iniciamos la conferencia de prensa donde él se refería a los resultados de una encuesta ciudadana. Todo bien, mirando como Sebastián desplegaba toda su "verborrea" y locuacidad. Parecía una conferencia normal, hasta que una novicia reportera se retiró rápidamente para dirigirse a otra pauta de prensa. Cometió un error que dejó al descubierto lo que escondía aquella sonrisa de Sebastián. Esta colega derramó algo de café en los pantalones del empresario, al intentar sacar su micrófono. Sebastián la quedó mirando, su sonrisa se transformó en un "relincho" y dando vuelta su cabeza -para que no se escuchara en los micrófonos de la prensa- dijo: "puta, la muchacha hueona... imbécil". Yo, que estaba a un metro de él, escuche su comentario y al advertir que me había dado cuenta, me miró con rabia y después, vergüenza. Al terminar la conferencia, algunos colegas nos quedamos en las oficinas de Fundación Futuro de Avenida Apoquindo para despachar nuestra información. Sebastián, en el intertanto, llamó a su secretaria para pedirle un pantalón y una camisa nueva. No contento con el comentario realizado contra nuestra colega, Sebastián dirigió su ira contra el gremio señalando: "Son tan hueones estos muertos de hambre". Lo hizo, inconsciente -quizás- pero no advirtió que estaba un colega de canal 13, una amiga de una agencia de noticias y yo. Nos miramos con sorpresa, pero luego tuvimos rabia. Nos sentimos humillados por este empresario. Cuando llegué a la sala de prensa de mi medio, le comenté de lo sucedido a mis colegas. Los más veteranos me miraron y no se asombraron, e incluso me advirtieron que lo sucedido no era nada comparado con otros hechos. Así iniciaron el relato de historias donde quedaba demostrado que el Sebastián de mirada amistosa, era en realidad un empresario que desprecia el respeto por los demás. Lo arrollador de la jornada de trabajo en el reporteo me habían olvidado de lo sucedido. Pero, los periodistas sabemos que hay vueltas en la vida. Así -sin darme cuenta- estaba una vez más en una conferencia con Sebastián. Fue una conferencia en Renovación Nacional. No recuerdo el tema en específico, pero estaban los principales dirigentes del partido. Había mucha prensa. Esperamos varias horas hasta que llegó Sebastián a bordo de su BMW. Llegó raudo a la cita de calle Antonio Varas. Saludo a los periodistas presentes y pasó a llevar con sus pies, el rostro de un colega que estaba sentado en la escalinata. Entre los colegas surgió el típico "uuuuhhhhh", para matizar el fuerte golpe que dio en el rostro del periodista. Pensamos que le iba a pedir disculpas, pero no. Por el contrario, miró hacia atrás y dijo "eso te pasa por jetón". Dio dos pasos más y se dio cuenta del error. Entre los periodistas comentamos el episodio. Minutos más tarde, llegó una periodista del partido -a quien conozco, por lo cual prefiero reservar su identidad- diciendo que Sebastián nos quería ofrecer café, para amortiguar la espera. La respuesta del gremio fue unánime. "Dile que no se preocupe". La espera fue en vano. Él no quiso hablar. Entrevista tras entrevista; conferencia tras conferencia, la actitud de Sebastián ocultando su desprecio por la gente era patente. Siempre nos recibió con sonrisas para atraernos y así trasmitiéramos sus declaraciones. Apenas terminaba, cambiaba su sonrisa por el rostro de alguien que deseaba que nos largásemos cuanto antes de sus oficinas. Estos episodios lo ví una y otra vez. Pero una vez decidí enfrentarlo y decirle que no podía ser ten despreciable. Se transformó en un ser iracundo y me amenazó con dejarme sin trabajo. Me trató pésimo, con palabras muy hirientes. Le comenté a mi editor lo que había pasado y me dijo que no le hiciera caso. El caso fue comentado por mis colegas y hasta me molestaban con él, durante otras conferencias de prensa. Lo cierto es que sin razón, una semana y media después de este altercado, fui llamado por la Dirección de Prensa y se me comunicó que debía firmar mi finiquito porque se iniciaba reducción de personal. Miré fijamente a los ojos del Director y le pregunté si tenía relación al episodio con Piñera. Me aseguró que no, pero sus ojos decían otra cosa.

Tres meses más tarde volví a encontrarme con Píñera. Esta vez estaba yo trabajando en un periódico. Me mandaron a indagar antecedentes por los conflictos con la UDI. A penas me vio se colocó nervioso. Me dediqué a hacerle preguntas punzantes y no me quiso responder . Cuando terminamos y yo me subía al radiotaxi de la empresa, se me acercó un miembro de su equipo y me preguntó dónde trabajaba. Le respondí "ah, quiere echarme de nuevo". El tipo, se dio media vuelta y se retiró. Alcancé a estar dos semanas en el periódico y nuevamente una editora me comunicaba que el director quería conversar conmigo. Este señor a quien sólo conocía de nombre, me habló por primera y última vez para decirme "estamos muy contentos con tu trabajo, pero por espacio de personal es imposible seguir llamándote". Así una vez más quedaba sin trabajo, gracias a la voluntad de este candidato presidencial.

Muchos de ustedes se preguntarán, "y porque no lo denuncia". Yo les respondo "ante quienes". No saben el poder siniestro que tiene este personaje. Recuerdo tantas historias que me contaron colegas periodistas, y que podría revelar. No obstante, como el buen profesional que soy, sólo escribo lo que yo he corroborado y no lo que escucho. Por eso, insto a cada uno de ustedes a preguntarle a los reporteros de prensa (aquellos periodistas que siguen a diario la noticia, y no aquellos que las leen o las explican) quien es el verdadero Sebastián. Quién es aquel empresario que tiene a los funcionarios de LAN sin cobertura de prensa, impidiendo que los medios de comunicación puedan conocer las paupérrimas condiciones laborales en que se desempeñan, ya que sus empresas auspician los informativos de Tv, Radio y periódicos. Quién es este Sebastián a quien el Señor Ricardo Claro (dueño de Mega, CSV y otras empresa) tanto odia ¿Por qué será?...

Señores, ustedes juzguen... Yo ya lo hice... Mis ideas no se venden, por ello no voto... Aaahhh... Sebastián, tu sabes quien escribe. Sí, el mismo. Aquel "muerto de hambre", como me dijiste cuando me encontraste en las puertas del Ministerio de Economía. Si no te acuerdas, mi nombre es Roberto. No te preocupes en dejarme sin trabajo. No hay ningún medio que me abrió las puertas durante los 7 meses que estuve cesante. Ahora estoy trabajando en una empresa propia y me va mejor que antes. Entendí que al igual que tú también puedo surgir, pero - eso si- sin robar, engañar, falsificar documentación o coimear como lo haces tú....*

YO VOTO... EVITO QUE LLEGUE A LA MONEDA... weno eso seria y juzguen uds....... saludos

3 comentarios:

Pipiolex dijo...

Chuuuuu!!!
Qué interesante!
¿Y qué tal si todo es mentira?
¿Si se trata de una cosa tipo montaje?
En realidad no creo tanta cosa mala que dicen de él. Quiero pensar que tiene como meta el bien del país. Quiero pensar que -por sobre todas las cosas- se trata de una "buena persona".

Pero, este tipo de información me deja helado.

Saludos

Nano dijo...

CHUCHA... será eso cierto?

Chauu....

Verónica dijo...

¡Vaya!
Qué ganas de saber el nombre del periodista y hacerle un
par de preguntas. Da para una buena nota.

Quedé "para adentro".

Te deseo una bella y alegre navidad.
cariños miles!